N O T I C I A S:

Sentido adiós al cronista de Llata

20 may. 2019

En medio del llanto, dolor y consternación de familiares, amigos y vecinos fueron sepultados el domingo, en el cementerio general de esta ciudad, los restos del gran escritor llatino Moisés Nicanor Herrada Tello.

Cientos de personas acompañaron el féretro, que al mediodía salió de la casa familiar y luego de la misa celebrada en la Iglesia Matriz. El cortejo fúnebre pasó por la capilla de la “Virgen del Carmen” de la que era asiduo e infaltable devoto el desaparecido cronista llatino. Al promediar las 3 de la tarde, el camposanto recibía a toda la masiva concurrencia que con mucha pena y congoja despedía a uno de los mejores hijos predilectos de Huamalíes.

El sacerdote Andrés Manziana de origen italiano, que radica cerca de 15 años en Llata, muy amigo del difunto, no pudo contener su dolor y literalmente durante los 60 minutos que celebró la misa no pudo contener sus lágrimas. Las danzas de los negritos y la jija, que por más de 40 años lo tuvo entre sus filas, no podían estar ausentes en esta fecha. Con cada paso y melodía hacían estremecer a los presentes, pues allí estaba danzando “El chino moiche”.

La ciudad de Llata seguirá de duelo por muchos días; las banderas flamean a media asta. Se trata de una de las muertas más sentidas de los últimos años. Nuestro literato  deja un tremendo vacío que difícilmente será llenado. Su sentida partida no solamente hará falta a su familia, sino a la población en su conjunto.

Don Moisés Herrada Tello, autor de tres libros: “Tiempos difíciles”, “Bravos recuerdos” y “Crónicas de Llata – La Virgen del Carmen”, a la edad de 68 años falleció el viernes último en uno de esos absurdos accidentes de tránsito que uno no termina de entender. Sale de su casa con destino a su chacra, aborda una mototaxi y apenas a 60 segundos de viaje, el trimovil que lo conducía es apenas golpeado por un ómnibus, cae a una pequeña pendiente y se golpea mortalmente la cabeza en una piedra.

Terrible final para un escriba de fecunda labor literaria, obra que queda inconclusa por esos azares de la vida. Un día antes de su deceso, el propio gobernador regional de Huánuco, Juan Alvarado Cornelio, le había hecho entrega de su resolución, designándolo director de la Subregión Huamalíes, hecho que lo llenó de alegría, según cuenta su difunta esposa Elizabeth Vivas Venturo.

El también docente de profesión, será recordado por su calidad de persona, hombre honesto, gran ciudadano, humilde, respetuoso, atento y muy querendón con propios y extraños; con una biografía muy intensa, de una prodigiosa memoria, notorio talento creativo, gran amor por la vida y una fe inquebrantable.

Fue escritor, regidor provincial, deportista, danzante, difusor cultural y otras tantas actividades que desarrollaba intensamente y en cada una de ellas destacaba ampliamente.
Como el cuarto de ocho hermanos y padre de dos hijos (Manuel y Victoria), a diferencia de sus parientes, decidió vivir para siempre en su querida Llata.

El Perú tiene a su cronista Ricardo Palma; Huánuco despidió hace poco al maestro cronista Virgilio López Calderón; Llata – Huamalíes, llora la partida de su gran cronista Moisés N. Herrada Tello. (Diario Página 3)
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©.-Lic. Julinho Aguirre Soto Director General.