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Campesinos en riesgo de perder la Cooperativa Naranjillo por deudas que alcanzan los US $ 15 millones

03 mayo 2017

Cinco mil campesinos de Huánuco, San Martín y Ucayali están a punto de perder la Cooperativa Agraria Industrial Naranjillo (Copain), que con sacrificio y esfuerzo pusieron en marcha el año 1985, y podría pasar a manos del Fondo Climático Althelia, a la que, desde el interior de la Cooperativa, acusan de haberla direccionado hacia el descalabro económico precisamente para hacerse de esta planta industrial transformadora del cacao y con cartera de clientes en el mercado internacional.

La Copain atraviesa una de sus peores crisis económica como consecuencia de la mala administración de quienes han tenido sus riendas desde el 2008, incluso con sueldos onerosos. Hoy, la deuda de la Cooperativa a sus acreedores, que incluye un arbitraje en los Estados Unidos, se estima en 15 millones de dólares.

Los intentos por salir de la debacle económica solo han agravado la situación de la Cooperativa al punto que hoy está por desaparecer como patrimonio de cacaoteros y cafetaleros de Huánuco, San Martín y Ucayali y símbolo de la pujanza de hombres y mujeres del Alto Huallaga y esperanza de una vida mejor.

La tabla de salvación que en febrero del 2016 supuso el trato con el fondo climático Althelia para el “salvataje, reestructuración de obligaciones y consolidación y crecimiento de la Cooperativa Agraria Industrial Naranjillo”, se ha convertido en la carga que hunde económicamente a la principal cooperativa productora de chocolate en el Alto Huallaga.
Althelia le está reclamando a la Copain el pago de una supuesta deuda de 5 millones 610 mil 558.19 dólares americanos que se habrían gastado en el pago de abogados (impuestos por Althelia)  en Estados Unidos para el arbitraje con Transmar Group en la Cámara América de Cacao en Nueva York, pago de una deuda al Banco Continental y préstamo dinerario de 975 000 dólares (de los cuales solo recibieron en efectivo 250 000) para pagar deudas de acopio.

Y a la sombra de esa deuda, los contratos warrants  (que concede al poseedor, en este caso Althelia, el derecho de adquirir las acciones subyacentes de la compañía emisora, a un precio fijado y hasta una fecha límite), el Contrato de Crédito y Condiciones Supletorias a los Préstamos, Althelia exige ahora que se firme el Contrato de Fideicomiso que en definitiva la hará dueña de la Cooperativa Naranjillo con el 100 % de las acciones, menos una.

Althelia, que en el Perú y América Latina está representada por Juan Carlos Gonzáles Aybar, intentó en diciembre último promover una asamblea de delegados de la Cooperativa sin los presidentes del Consejo de Administración, Marcos Castro Abila, y de Vigilancia, Emilio Reyes Contreras;  y del asesor legal Dickse Dávila Ramírez, para la firma del Contrato de Fideicomiso que nunca había sido remitido a la Cooperativa.

Algo que han advertido en la Coopain es que el Contrato de Fideicomiso trae consigo la aprobación de otros 14 contratos sin detallarlos, uno de los cuales convierte a Althelia en dueña de la Cooperativa Naranjillo.

Advertidas las maniobras de Althelia, la Asamblea General de Delegados aprobó por mayoría el 4 de febrero dejar sin efecto el acuerdo del 11 de junio del 2016 que aprobó la firma de dicho contrato. Treinta y cinco delegados votaron a favor, 6 en contra y 8 se abstuvieron.

LA MADRE DEL  CORDERO

En la Coopain afirman que la situación con Althelia se puso crítica cuando el gerente general, Leonidas Tupayachi, rechazó la propuesta de esa fundación de contratar a la empresa Ecotierra para la Gerencia Comercial por el precio de 65 000 dólares americanos más 15 dólares por tonelada exportada, y tomar control de las áreas de Gerencia General, Contador General, Gerente de Finanzas, Área Contable y responsable de acopio, entre otros.
Y advierten que a raíz de entonces, Gonzales Aybar informó a los acreedores internacionales de la Copain (diciembre del 2016) dando que la Cooperativa estaba en crisis de gobernabilidad y promovía una asamblea de delegados sin los presidentes de los Consejos de Administración y Vigilancia y el asesor legal para fomentar esa supuesta crisis.
Lo innegable es que la Cooperativa Naranjillo está en un descalabro económico, a punto de desaparecer de las manos de sus socios campesinos por los 15 millones de dólares que debe en total a Althelia, Agrobanco, Devida, Sunat, socios y otros acreedores.

«El domingo 15 de setiembre de 1985 se inauguró y puso en funcionamiento la moderna industria del cacao de la Cooperativa Agraria Naranjillo Lda 149 con una capacidad de procesamiento de 3 millones de kilos al año».

(Diario Página 3)
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©.-Lic. Julinho Aguirre Soto Director General.