N O T I C I A S:

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Las Pampas, un lugar especial en la Semana Santa

26 marzo 2016

A lo largo del año hay fechas especiales llenas de tradiciones y significados, una de estas, es la Se­mana Santa. Remontándonos a la historia, a esta fecha se le denomi­naba “La Gran Semana” o “Semana Mayor” y a sus días, santos. Estas celebraciones se inician con el Do­mingo de Ramos y termina con el Domingo de Pascua.

La Semana Santa es una época llena de tradiciones que se celebra en todo el mundo y, cada país o ciu­dad como Huánuco o Las Pampas le dan un colorido especial. Den­tro de ella recordamos, vivimos y celebramos la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Je­sucristo, por eso, los cristianos ca­tólicos participamos de las riquezas de este tiempo litúrgico acompa­ñando a Jesús con nuestra oración, meditación y participación activa en todos los actos de celebración.

Por ello te invitamos a visitar, solo o en familia, el pueblo de Las Pampas; en donde se encuentra la casa de retiro Betania y en ella el camino de la Vía Crucis construi­do con la intención de hacernos meditar los momentos de la vida, pasión, muerte y resurrección de nuestro salvador.

El recorrido comprende XIV estaciones separadas. Se inicia contemplando la imagen de Jesús orando en el Huerto de los Olivos, en donde reflexionamos cómo Cristo oró antes de sufrir. En la II estación, observamos la imagen de Jesús cargando su cruz. El Buen Pastor comienza su camino hacia la muerte junto a una oveja que re­presenta a sus seguidores.

Avanzamos deteniéndonos en cada cruz, meditando cada escena para llegar al calvario donde se encuentra la imagen de Cristo cla­vado en la cruz y la virgen María quien estuvo siempre muy unida a Él, el discípulo más querido San Juan apóstol y María Magdalena. Este es un lugar fúnebre así como el Gólgota. Es aquí donde podemos decir, contemplando la sagrada imagen, ¡Cuánto me has amado¡

Después de contemplar y ve­nerar la sagrada imagen bajamos para meditar la XIII estación donde contemplamos a Cristo muerto en los brazos de su Santísima Madre. En esta escena reconocemos lo que
Él ha hecho por nosotros y lo que María Causa de Nuestra Ale­gría hizo por todos los cristianos.

Seguidamente, avanzamos ha­cia el Santo Sepulcro donde contem­plamos la imagen de Jesús, muerto y sepultado. Aquí, hasta el más duro corazón puede convertirse.

Siguiendo el recorrido, al otro lado del sepulcro, existe un lugar para descansar y poder contem­plar aquellos instrumentos con los que hicieron sufrir a quien se inmoló por el bien de todos noso­tros. Allí está la representación de la cruz que cargó nuestro Salvador y en el cual murió, la lanza con el que le destrozaron su corazón, los clavos con el que le clavaron, el martillo, el lienzo de la Verónica, la corona de espinas, el látigo y la escalera con el que le bajaron de la cruz. 

Termina este camino con la imagen de Cristo Resucitado que vence a la muerte.
Habiendo hecho todo este re­corrido podemos entender que la cruz es el camino hacia la resurrec­ción y el sufrimiento es el camino a la victoria. Por eso, aprovecho este medio para invitar a todas las personas a visitar personalmente, en grupo o en familia este camino que hace recordar y reflexionar sobre nuestro Salvador. Vamos a Las Pampas para vivir nuestra fe y fortalecernos para ser discípulos y misioneros de Cristo. (Página 3)
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©.-Lic. Julinho Aguirre Soto Director General.