N O T I C I A S:

Ubaldo Fernández: ​"La música es todo en mi vida, es una pasión"

7 nov. 2015

Lleva la música en la sangre y una alegría irradiante, que el paso de los años no han podido borrar de su rostro. Risueño y amante de la música y de su amiga inseparable -la guitarra- lo llenan de vitalidad para seguir encendiendo la chispa de la vida, que prende fuego que en su trajinado cuerpo no quiere dejar de flamear. Así es Ubaldo Fernández Fiesta (82), uno de los más respetados músicos huanuqueñistas que es parte de la historia de los boleros y vals de la región. Ubaldo sostiene que el motor de su vida es la música y por ello todavía continúa dando clases de guitarra en su vivienda.
Natural de Chongoyape - Chiclayo, llegó a Huánuco hace más de 50 años en una de sus tantas aventuras musicales, se enamoró de “esta tierra, de una bella mujer y nunca más quise dejarla. Es un lugar precioso y que me dio todo en la vida”.
- Canté junto con Lucho Barrios, fui su segunda guitarra, hicimos varias giras musicales durante cuatro años, también toqué con Pedrito Otiniano, Jhonny Farfán, Los Embajadores Criollos, grabé discos con Rómulo Varillas, los hermanos Puente y otros tantos otros músicos que ya ni recuerdo sus nombres. Ah, una cosa, Lucho Barrios no es de Lima como cree la mayoría de personas, él es de Chicrín-, recuerda Ubaldo.
¿Qué significa la música en tu vida? La música estuvo presente en mi vida desde los nueve años. Es todo en mi vida, es una pasión que me mantiene vivo. Cuando toco mi guitarra siento que un fuego abrazador se apodera de mi cuerpo y mi alma. No puedo vivir sin ella.
¿Existe diferencia entre la música de antaño con la de ahora? No creo. En los boleros y vals la música no cambió mucho, es casi igual que antes. Lo única diferencia, creo, es que antes grababas tu producción musical y tu mismo lo vendías, ahora hay mucho mercantilismo.
¿Por qué eligiste hacer boleros y vals? Es música con mucho sentimiento, sus letras hablan mucho del amor, del desamor, de la vida y además porque soy norteño de pura cepa. Tenía un trío musical llamado ‘Los Caballeros de León”, conformado por Pancho Berrospi, ‘Pajarito’ Zárate y mi persona. En los años ‘50 ganamos un concurso nacional de música en la ciudad de Lima. Fue una época maravillosa, unos años dorados e increíbles que nunca volverán.
¿Qué recuerdas de la antigua ciudad de Huánuco? Que era más hermosa, mucho más ordenada, con menos contaminación, casas con huertos grandes y bonitos paisajes. Creo que lo que aún no se ha perdido es su despejado y hermosos cielo. Entre otras cosas me quedé en esta ciudad por su clima, es maravilloso.
Le puedes dar algún mensaje a los jóvenes músicos. Sí, que nunca traicionen lo que sienten, un músico sin sentimientos es como una persona sin alma, un robot. La música ennoblece a los seres humanos, nos da sensibilidad, humanidad, que en estos tiempos muchos los necesitamos. No todas las personas pueden hacer música pero sí sentirla y eso es invalorable.
¿Cómo van las clases de guitarra? Bien, enseño en mi casa, ubicada en la cuadra 11 del jirón Hermilio Valdizán, a todas las personas que quieran aprender a tocar este instrumento. (Correo)
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©.-Lic. Julinho Aguirre Soto Director General.